HEMAV lleva a cabo la inspección exhaustiva de uno de los patrimonios industriales más importantes de Cataluña, las tres chimeneas del Besós

28/02/2018

Los trabajos se han llevado a cabo gracias a una innovadora técnica de inspección indoor con drones de última generación, que han obtenido unos resultados 

excelentes a nivel de duración y calidad.

La histórica central térmica de San Adrián, es una construcción situada en la desembocadura del río Besós que tuvo su puesta en marcha en 1913. Durante la Guerra Civil Española, la central tuvo un papel realmente importante ya que abastecía de electricidad a toda la ciudad de Barcelona, lo que propició su posterior bombardeo y destrucción.  Durante los años 70, se levantó una nueva central térmica con tres chimeneas de 200 m cada una y más de 22.000 m², que estuvo en funcionamiento hasta que se instaló una nueva planta en el Besós menos contaminante. Hoy en día, el complejo de las tres chimeneas se conserva como Bien Cultural de Interés Local debido, en gran medida, al particular diseño de su construcción que está llamado a realizar nuevos usos para la localidad.

FHECOR es una empresa de ingeniería estructural que se hizo cargo del proyecto de conservación y reutilización de las torres, propiedad de ENDESA. El proyecto consiste en el desarrollo de una metodología que permita obtener información precisa para determinar una estrategia de mantenimiento y durabilidad de la estructura. Al poner en marcha la planificación, pronto se dieron cuenta de que las características del edificio requerían de unos recursos especiales para poder cumplir con los objetivos establecidos, es así como la empresa HEMAV Technology, S.L pasó a formar parte del proyecto aportando la parte de innovación y tecnología específica que el proyecto demandaba, ya que la empresa cuenta con una amplia experiencia en la inspección de grandes estructuras.

Esta tecnología consiste en una novedosa plataforma de RPAS capaz de realizar inspecciones indoor acercándose a los puntos de mayor interés, sin entrar en conflicto con posibles obstáculos como paredes, vigas o pilares. Además, gracias a un novedoso sistema lumínico, el dron es capaz de orientarse a través de puntos de luz, de manera que puede inspeccionar fácilmente aquellos puntos realmente importantes de la estructura en zonas de difícil acceso como conductos, chimeneas o torres.

En palabras de Fernando Rodríguez García, Director del Departamento de Gestión del Conocimiento en FHECOR, “desde el principio del proyecto nos dimos cuenta de que eran necesarios sistemas innovadores como la inspección a través de drones, que nos ha permitido abordar el proyecto en un tiempo record”. Pero la rapidez no es la única ventaja que aporta la utilización de este tipo de tecnología “La calidad de la inspección es vital. No se puede llegar a un diagnóstico adecuado si no se tiene una información precisa, que te permita desarrollar estrategias que sean eficaces” añade Rodríguez. Lo cierto es que el uso de tecnología dron durante los procesos de inspección aumenta la seguridad y conlleva muchos menos riesgos laborales, ya que los operarios no tienen que enfrentarse a ningún tipo de tarea de altura; además, el uso de este tipo de tecnologías en la localización de los puntos de forma digital disminuye los costes de producción de forma evidente.

Una vez localizados estos datos, HEMAV hace entrega de un informe que consiste en un mapa y medición exacta de los daños de la estructura interior de hormigón como la oxidación de los elementos metálicos, los daños estructurales, la delaminación de la estructura, desprendimientos, etc. Tras determinar estos daños, FHECOR, gracias a la información recabada, puede identificar las causas de esos potenciales daños y así alargar la vida útil de la estructura en el futuro, ayudando a ENDESA a definir las estrategias posteriores de cara a la reparación, mantenimiento y conservación de este símbolo de la ciudad.